Durante décadas nos hemos quejado, con toda razón, de nuestro sistema eléctrico. Se va la luz por horas o días y demasiadas veces interrumpe nuestras actividades cotidianas, nos crea un caos en el hogar, en el trabajo. Le hemos perdido la confianza y nos da miedo que llegue el verano y la época de huracanes porque sabemos que sufriremos las consecuencias irremediablemente. Así no podemos echar pa’lante. Así no se puede vivir. Nos merecemos algo mejor.

Sin embargo, en años recientes el Gobierno de Puerto Rico ha trabajado intensamente para transformar ese sistema eléctrico. La debilidad de su infraestructura, su centralización y la poca eficiencia de las plantas generatrices, los problemas de transmisión y la distribución de energía eléctrica, sumado a los altos costos y a su gran dependencia de combustible fósil para generar electricidad han sido un lastre para el desarrollo económico, para mejorar la calidad de vida de nuestro pueblo y para el ambiente natural.

La decisión de movernos hacia fuentes renovables de energía, no contaminantes, reducir los costos asociados con la producción de energía eléctrica, lograr la confiabilidad y resiliencia del sistema ante futuros eventos y aumentar su capacidad de recuperación, con costos justos y razonables para los consumidores, ya fue tomada. Es irreversible. Y para lograr la certeza de esta transformación energética, se ha planificado ese nuevo futuro a corto, mediano y largo plazo. La construcción de ese nuevo futuro ya comenzó.

No es que sea fácil, nada es fácil en la vida. Pero si todos estamos en la misma página, nos informamos de lo que se está haciendo y confiamos en el cambio, entonces debemos sumarnos a esa esperanza. Ya hemos visto y sufrido lo peor que nos puede pasar cuando el sistema eléctrico no funciona eficientemente. No queremos recordarlo, pero debemos hacerlo: la destrucción masiva causada por el huracán María en septiembre de 2017 fue la última advertencia: transformamos definitivamente el sistema eléctrico o el problema empeorará.

Esa larga noche oscura que vivimos reafirmó la voluntad de esa transformación. No podemos continuar haciendo lo mismo, poniendo parchos aquí y allá. Es lo que hemos hecho hasta ahora. Muchas oportunidades hubo para mejorarlo y, al contrario, cada día nos fue peor. Ahora es diferente.

Si quieres el cambio que mejorará tu calidad de vida, la de tus hijos, la de tus padres, si crees que la transformación de nuestro sistema eléctrico es posible, entonces debes informarte sobre lo que ya empezamos a hacer. Y al final de esta lectura, sabrás por qué estamos confiados y de seguro compartirás nuestra esperanza. La transformación energética inició y queremos que formes parte de ella.

Ahora tenemos la herramienta que instrumentará ese cambio: el Plan Integrado de Recursos Modificado y su Plan de Acción Modificado. De eso queremos hablarte.

¿Qué es el Plan Integrado de Recursos?

  • El Plan Integrado de Recursos Modificado, o PIR, es un documento técnico elaborado por la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), según exigido por la Ley 57 de 2014, y aprobado y modificado por el Negociado de Energía de la Junta Reglamentadora de Servicio Público (JRSP).
  • El PIR traza la ruta energética de Puerto Rico de acuerdo con la política pública energética establecida por la Ley 17 de 2019 (Ley de política pública energética de Puerto Rico) y la Ley 57 de 2014 (Ley de transformación y alivio energético).
  • Como hoja de ruta, el PIR garantiza la transformación de nuestro sistema de energía eléctrica, así como mejora su confiabilidad, eficiencia y transparencia, dentro de costos justos y razonables para el pueblo de Puerto Rico. El PIR tiene un horizonte de planificación de 20 años, revisable cada 3 años.
  • El PIR se sostiene sobre cinco columnas necesarias: centrado en el cliente, viabilidad financiera, fiabilidad y resistencia, sostenibilidad, y motor de desarrollo económico.
  • El Plan de Acción Modificado recoge los actos que debe emprender LUMA, como sucesora de la AEE, para implantar el PIR en sus primeros cinco años, los cuales sentarán las bases del futuro sistema eléctrico. Es un ambicioso programa de inversión y reestructuración que nos preparará para resistir y recuperarnos de los eventos climáticos que, sin duda, llegarán. No podemos olvidar que el calentamiento global produce fenómenos extremos de la naturaleza. Este Plan nos permitirá reducir las interrupciones del servicio eléctrico, adaptarnos a los cambiantes escenarios económicos y los requisitos en la demanda de energía. Tres subsecciones han sido identificadas por este Plan de Acción Modificado:

suministro renovable: nuevas incorporaciones de generación de energía solar fotovoltaica, almacenamiento de energía, generación de gas natural e infraestructura de suministro, y la retirada o conversión de toda la generación existente de carbón y fuelóleo pesado (combustible, fuel oil);

creación de una red resiliente – incluye cambios en el sistema de transmisión y distribución para respaldar la mayor resistencia, incluidas las operaciones de minirred y microrred;

involucramiento del cliente - incluye cambios en el sistema para apoyar la incorporación de generación solar fotovoltaica (PV) en techos y los programas recomendados de eficiencia energética y respuesta a la demanda.

  • Luego de un minucioso análisis, el Negociado de Energía aprobó un PIR, Modificado y su Plan de Acción, igualmente Modificado, mediante Resolución y Orden de 21 de agosto de 2020.

¿Por qué es importante el PIR?

Con seguridad, es la siguiente pregunta que te habrás hecho:

  • el PIR Modificado es una valiosa herramienta de planificación que permite, promueve y obliga una agresiva transformación hacia las fuentes renovables de energía y un nuevo desarrollo de nuestro sistema eléctrico;
  • Planifica el cumplimiento con la política pública energética que establece que Puerto Rico debe alcanzar un 100% de energía renovable al año 2050;
  • Establece metas a corto y mediano plazo para alcanzar ese gran objetivo a largo plazo en el mismo año que lo han establecido las naciones firmantes del Acuerdo de París (2015) y las Naciones Unidas. Estas metas son: 40% en o antes de 2025; 60% en 2040 o antes, y; 100% en o antes de 2050;
  • Por supuesto, no es tan fácil como parece, por eso el Negociado de Energía se mantendrá vigilante hasta lograr la completa transformación energética;
  • Igual de importante es el orgullo que sentimos de insertarnos plenamente en la lucha mundial para lograr esa meta. El PIR cumple ampliamente con los mandatos de integración de energía renovable, así como reduce drásticamente la producción del gas CO2 en la atmósfera, el cual causa el calentamiento global.

¿Cómo te beneficia el PIR?

Esa es la pregunta que se cae de la mata. ¿Por qué habríamos de emprender una tarea tan monumental si no es porque beneficia a cada uno de los residentes de Puerto Rico? Te explicamos.

  • El Plan Integrado de Recursos establece los escenarios más costo-efectivos en cuanto a los proyectos de energía. Es decir, con el PIR Modificado hay una planificación estratégica de lo que debe hacer LUMA para cumplir con la política pública energética, y a un costo justo y razonable para los consumidores. Además, proyecta las necesidades energéticas de la Isla y de manera integrada va a por ellas. En el PIR se contemplan todos los recursos razonables para satisfacer la demanda de servicios de energía eléctrica en la isla.
  • El resultado de todas esas operaciones redundará en un sistema confiable y resiliente, con tarifas justas y razonables, más ecológico, menos contaminante. No podemos ir por menos, ya llegó la hora y es, además, ley. Nos encaminamos a salir finalmente del combustible fósil, de su contaminación ambiental y de la volatibilidad de los precios del petróleo que se disparan a la menor provocación o incidente.

¿Promueve el PIR la energía renovable?

Por supuesto, esa es una de las metas esenciales.

  • El PIR Modificado y el Plan de Acción Modificado disponen el desarrollo de al menos 3,500 MW de recursos de generación solar fotovoltaica (PV) hasta un máximo de 3,900 MW tan pronto como para el año 2025.
  • Esta capacidad puede ser suplida por contratos existentes renegociados de sistemas no-operacionales, por nueva adquisición de recursos a través de procesos competitivos de licitación, plantas generatrices virtuales y recursos distribuidos de generación provistos por clientes.
  • Las opciones de energía renovable son amplias. Cada día se logran nuevos avances tecnológicos en esa dirección. Nos espera, para decirlo de una manera poética, un futuro luminoso. En este, las fuerzas renovables de la naturaleza nos darán la materia prima para generar la electricidad que necesitamos. Sol, agua, viento, son, entre otras, las más conocidas. Hay, sin embargo, otras tecnologías elegibles de generación de renovables: geotérmica, biomasa renovable o biocombustible. Además, se puede incluir para cumplir con los objetivos: gas de vertedero, celdas de combustible y desechos sólidos municipales. No cerramos las puertas a ninguno.

¿Ayudan las minirredes a la resiliencia del sistema?

Sí, claro que sí. De hecho, la arquitectura minirred será la base de nuestro sistema eléctrico en el futuro.

  • Las minirredes se definen como zonas con capacidad de adaptación que pueden ser segregadas del sistema durante y después de un gran evento climático, sirviendo la carga a través de los recursos locales.
  • Las minirredes deben apoyar de manera efectiva la preparación previa, la gestión y la recuperación ante tales eventos. Entre otras fortalezas, se destaca su cercanía con los clientes, distribuidas en ocho islas eléctricas en gran medida autosuficientes. También son posibles microrredes más pequeñas para aquellas áreas que, por su escarpada geografía, es probable que permanezcan aisladas durante más tiempo luego de un fenómeno importante. Por eso fortaleceremos la red de transmisión y distribución.
  • El Negociado de Energía aprobó el nuevo esquema de minirredes para el sistema de transmisión y distribución como mecanismo para alcanzar la resiliencia. No obstante, el Negociado iniciará un Procedimiento de Optimización a los fines de buscar la mejor manera para la transmisión y distribución de las minirredes y la generación a utilizarse para las cargas críticas dentro de las minirredes.

¿Qué ordena el PIR sobre el almacenamiento de energía?

  • El PIR Modificado y el Plan de Acción Modificado ordenan el desarrollo de al menos 1,360 MW de sistemas de almacenaje de energía PV por medio de baterías, hasta un máximo de 1,480 MW para el año 2025. Ese es un gran comienzo.
  • Los sistemas de almacenamiento de energía por medio de baterías son los métodos para conservar cierta cantidad de energía, la cual será utilizada cuando sea necesaria.

¿Seguiremos usando elementos fósiles para generar energía?

  • El PIR Modificado y el Plan de Acción Modificado ordenan el retiro, en los próximos 5 años, de una porción de las unidades de respuesta rápida (Peaking Units) Frame 5, así como las siguientes unidades de vapor de la AEE: Aguirre 1 & 2; Aguirre CC 1 & 2; San Juan 7, 8, 9 & 10; Palo Seco 3 & 4; y Costa Sur 5 & 6.
  • Los Peaking Units, o centrales de punta, son aquellas unidades en nuestro sistema eléctrico que, al activarse con poco tiempo de preparación, cubren la demanda en horas de más intensidad de uso (horas pico) al sumarse a la generación eléctrica de las centrales principales. Sin embargo, son unidades que usan combustible fósil (diésel) para generar electricidad, y eso no lo queremos.

¿Fue necesaria la conversión a gas de las unidades 5 y 6 de San Juan?

Fue un logro significativo de transición. Se aceptó la conversión de las unidades 5 y 6 de la central generatriz San Juan, que queman diésel, para que usen gas natural como una decisión fija en el presente PIR en vista del extenso uso de energía en el área metropolitana. Ahora bien, puesto que el contrato actual de compraventa de combustible con New Fortress Energy expira en el año 2025, la extensión de dicho contrato se considerará una opción y no una decisión fija en el proceso de evaluación del próximo PIR Modificado. Sin embargo, no debemos olvidar que Puerto Rico se mueve a paso firme hacia las fuentes renovables como recurso único para generar toda nuestra energía. Es lo que queremos y es lo que necesitamos. Es lo que el mundo quiere. Sin embargo, mientras nos alejamos del petróleo, en ese camino no podemos dejar un caos en la generación eléctrica pues será el pueblo el que se afecte, por eso esta medida transitoria.

¿Y qué sobre la cogeneradora EcoEléctrica?

Se aceptó el contrato de compraventa de energía y operación renegociado con pagos fijos más bajos con EcoEléctrica y el contrato de compraventa de combustible otorgado con Naturgy, LLC hasta el año 2032. La operación de EcoEléctrica facilitará la penetración de los sistemas renovables y con ello el cumplimiento con la política pública energética, que es de avanzada mundial.

¿Atiende el PIR la unidad de ciclo combinado en Palo Seco?

  • Se aprobó 5 millones de dólares para acciones preliminares limitadas relacionadas con estudios de localización, permisos, planificación y viabilidad respecto a generación nueva y/o recursos de almacenaje de energía en el área de Palo Seco.
  • Basado en la incertidumbre actual de los precios de los recursos de energía renovable solar y de los sistemas de almacenaje de energía mediante baterías, el Negociado de Energía determinó que es prudente comenzar con el proceso preliminar de planificación relacionado con dicha unidad en el caso de que el desarrollo de recursos Solar PV y de almacenaje de energía no se materialicen según lo proyectado.
  • Como ven, es una medida prudente que nos ayudará en esta época de transición y evitará un disloque en la producción de la energía que necesitamos. Tampoco es que dejemos a oscuras la Isla en lo que vamos desarrollando las nuevas fuentes de energía renovables.

¿Continuará la quema de carbón en AES?

No, de ninguna manera. De conformidad con la política pública energética se ordenó el retiro de la central generatriz AES al final del año 2027, cuando vence su contrato.

¿Qué pasará con el sistema de transmisión de energía?

  • Mediante el PIR Modificado y el Plan de Acción Modificado se aprobó la inversión de $5,900 millones en varios elementos de renovación, incluyendo la resiliencia del sistema de distribución, microrredes, plantas generatrices virtuales y ciertos elementos de las minirredes que se consideren óptimos en el Procedimiento de Optimización a ser iniciado por el Negociado de Energía.
  • La infraestructura del sistema de transmisión, más que debilitada, está desgastada por los años y los azotes de huracanes, es altamente compleja y se coloca en lugares remotos de difícil acceso. Gran parte del sistema inicia en el sur, donde tenemos las principales plantas generatrices, y discurre hacia el norte. Debemos y podemos transformar ese ecosistema. Algún fallo en el sur es capaz de dejarnos a oscuras en toda la Isla. Pero ese problema llegará a su fin.

¿Son necesarios los programas de Eficiencia Energética?

  • Son necesarios, sin duda. El Negociado de Energía ordenó que se acelere la implantación de programas de Eficiencia Energética precisamente porque, en diversos lugares alrededor del mundo donde han sido implantados, han sido exitosos para ahorrar energía.
  • Se debe tomar todas las acciones necesarias para implantar diversos programas de Eficiencia Energética pues estos pueden alcanzar hasta un ahorro apreciable de 2% anual, incluyendo aquellos programas que pueden desarrollarse a corto plazo. Los expertos consideran los programas de Eficiencia Energética como uno de los pasos necesarios para ahorrar energía y bajar su costo.
  • La Eficiencia Energética puede reducir más de 1,900 GWh de demanda para 2025. La respuesta de la demanda puede agregar más de 60 MW de flexibilidad al sistema para 2025. El ahorro de energía de ambos programas es el recurso de menor costo y puede acelerar la participación del cliente .
  • Es importante recordar que la política pública energética de Puerto Rico incluye establecer programas y estrategias de respuesta y manejo de demanda y eficiencia energética que contemplen medidas a corto, mediano y largo plazo e incentiven a los clientes a consumir de manera eficiente la electricidad, de tal manera que resulte en una reducción de consumo y, por supuesto, de costos. Eso dará mayor estabilidad al sistema.
  • Lo dicho hasta ahora no es poca cosa. De hecho, los programas de Eficiencia Energética suelen ser un primer paso importante y necesario cuando se busca transformar un sistema eléctrico, pues, ya sabemos, se reduce el consumo y provee más estabilidad al sistema.
  • La Ley 57 de 2014 establece el ambicioso objetivo de alcanzar, al año 2040, un 30 por ciento de reducción en el consumo energético mediante la Eficiencia Energética. Hay varios mecanismos para lograrlo progresivamente, desde reemplazar el cien por ciento del alumbrado público por luces electroluminiscentes (“light emitting diode” -LED) o renovables, hasta cambiar aquellos enseres electrodomésticos de alto uso de energía por aquellos de menor consumo energético y establecer estrategias para no desperdiciar la electricidad. No limitaremos las posibilidades, sólo debemos imaginar que, a menor consumo energético, se reducen los costos del consumidor y se alivia la presión sobre el sistema eléctrico, lo que le promete mayor estabilidad.
  • No obstante, esta inversión tiene unos costos que aun debemos calificar para no impactar negativamente, aunque sólo fuese temporalmente, a la población consumidora. Esa es parte de la responsabilidad pública que tiene todo sistema energético.

Otro dato importante

Estamos conscientes de que el aumento en el desarrollo económico, en la manufactura, el turismo, en los servicios, y hasta la inmigración y otros factores pueden aumentar la necesidad de más carga de energía. Sin embargo, el PIR Modificado es lo suficientemente flexible para adaptarse a las variaciones de la demanda de energía. Aunque buscamos reducir el consumo mediante la Eficiencia Energética y otros programas, de haber una necesidad creciente de carga, por ejemplo, tendremos almacenada energía solar que puede ser utilizada. También podremos utilizar, mediante compraventa, la sobreproducción de energía que puedan generar los clientes.

 

¿Aún no estás convencido del cambio?

  • Posiblemente pienses que estamos pensando en pajaritos preña’os, o tripeando, pero no es así. Tal vez creas que todo esto sólo es posible en países como Suecia, lugar que tiene la etiqueta de ser casi perfecto en todo, o Suiza, que suena a paraíso. La verdad, sin embargo, es que todo esto ya comenzó a ocurrir en nuestro Puerto Rico querido. Estamos sentando las bases para la transformación energética, con un sistema más limpio, resistente y flexible para responder a las necesidades energéticas de nuestra sociedad en los próximos años.
  • Este sistema eléctrico no sólo debe responder a la serie de leyes y normas estatales que se han aprobado en los últimos años para transformarlo, sino que debe responder también a una variedad de leyes y normas federales (de mercurio y tóxicos en el aire, calidad del aire, emisión de gases con efecto invernadero, potencia eléctrica limpia).
  • El Plan Integrado de Recursos y su Plan de Acción, modificados y aprobados por el Negociado de Energía, no sólo es la hoja de ruta que nos sacará de las inconsistencias de nuestro arcaico sistema eléctrico basado en combustible fósil, es, sencillamente, la ley que gobernará los cambios que necesitamos. No confiar en que podamos hacerlo sería injusto. Sólo recordemos que hace menos de 70 años Puerto Rico inició una transformación económica exitosa como pocos países en el mundo la han logrado. Es decir, ya antes hemos alcanzado grandes objetivos, hoy comenzamos otro igualmente monumental.
  • Las nuevas generaciones quieren y exigen ese cambio. Pero todos debemos confiar en que es posible la transformación energética y sumarnos a ese esfuerzo. Entonces, como sociedad, lo lograremos. Queremos ese apoyo. “Roma no se hizo en un día”, dice el refrán, y es cierto. Y también hay otro que indica: “si queremos llegar, empecemos a caminar”. Pues ya comenzamos a caminar y nada detendrá esa marcha. Puerto Rico necesita transformar su sistema energético. Todos lo sabemos, todos lo deseamos, y ya comenzamos.

¿Qué es el Negociado de Energía?

Nos hemos referido reiteradamente al Negociado de Energía de la Junta Reglamentadora de Servicio Público (JRSP). Es bueno saber en qué consiste esta entidad para no confundirla con la Autoridad de Energía Eléctrica o creer que es uno de sus brazos operacionales.

  • El Negociado de Energía es una entidad independiente creada por la Ley 57-2014, según enmendada, para servir como componente clave para la cabal y transparente ejecución de la reforma energética y lograr un costo justo y razonable para los consumidores. El Negociado forma parte de la Junta Reglamentadra de Servicio Público.
  • Es, también, el organismo especializado encargado de reglamentar y supervisar la industria eléctrica y adjudicar casos y controversias. Tiene el poder de evaluar y aprobar las tarifas del servicio eléctrico que sean propuestas por LUMA o cualquier otra compañía de servicio eléctrico, de forma que sean justas y razonables para los consumidores.
  • Además, es el ente encargado de hacer cumplir la política pública energética del gobierno de Puerto Rico, según contemplada en la Ley 17 de 2019.

¿Cómo beneficia a los consumidores que exista un regulador del sistema eléctrico?

No es casualidad que en las sociedades más desarrolladas existan entidades como el Negociado de Energía dedicados a regular el sistema eléctrico y asegurar que estas utilidades tengan la capacidad económica para dar un servicio básico, confiable y que las tarifas a los clientes sean justas y razonables.

Lejos de permitir utilidades que no tengan al consumidor como su prioridad, agencias públicas como el Negociado los regulan, fiscalizan y supervisan de tal suerte que los consumidores se benefician de estas protecciones.

  • Las funciones del Negociado de Energía pueden resumirse en tres tareas principales: reglamentar, investigar y adjudicar. Cuando el Negociado emite reglamentos está ejerciendo su poder de regulación. A través de ese poder, establece las normas que deben cumplir las empresas que ofrezcan servicios de energía eléctrica en Puerto Rico y las entidades que componen la industria.
  • Las modificaciones y aprobaciones que hizo el Negociado al PIR y al Plan de Acción son un buen ejemplo del beneficio que se deriva de tener un organismo regulador. Tras una evaluación extensa, vistas evidenciarias y vistas públicas alrededor de la Isla, el Negociado aprobó un PIR y un Plan de Acción, modificados, que harán justicia a nuestro pueblo.
  • Con su evaluación y el seguimiento de estos planes, el Negociado de Energía garantiza que nuestro sistema eléctrico se desarrolle de forma ordenada e integrada, de modo que se pueda desarrollar el nuevo sistema eléctrico confiable, eficiente y transparente, y que provea servicio eléctrico a precios justos y razonables. Además, el Negociado fomenta la diversificación de las fuentes energéticas y promueve la reducción de costos energéticos.
  • El Negociado ya transformó en 2019 la factura del servicio eléctrico al hacerla transparente y confiable. Esto ha permitido que el pueblo conozca con exactitud el detalle de los cargos de la Nueva Tarifa Permanente, de tal forma que los consumidores puedan hacer los ajustes que entiendan, de manera informada. Igualmente, provee la claridad necesaria pues el consumidor puede determinar de dónde surgen los costos asociados con el servicio eléctrico. La nueva factura de los abonados residenciales y comerciales tiene el beneficio de dar a conocer, por primera vez en una factura, todo el detalle del costo que se le pasa al consumidor en el renglón de reconciliación (residencial) o de ajuste (comercial). Esto es, en la factura residencial: compra de combustible (FCA), compra de energía (PPCA), Contribución En Lugar de Impuesto (CELI), y los subsidios (SUBA) que por ley se otorga a ciertos sectores. Ninguno de estos se incluía en la vieja factura. Ahora puedes mirar tu factura y saber de dónde proceden los cargos.
  • Y no menos importante entre otros beneficios para el pueblo, el Negociado de Energía tiene a su cargo velar por la transformación energética del sistema eléctrico y asegurarse de que se cumpla la política pública energética de avanzada del gobierno de Puerto Rico.

La nueva política pública energética transforma el viejo y caótico esquema de generar electricidad inundándonos de petróleo y carbón, y el Negociado de Energía le da certeza a ese cambio. En eso nos hemos ocupado desde entonces.